Miércoles 15 - Resumen de Actividad

16:30 María del Carmen FERNANDEZ (Buenos Aires) :
La responsabilidad hacia el “otro”: fundamento del Bien Común.

17:00 María Ethel KOLLAR (Buenos Aires) :
El Bien Común en S. Tomás de Aquino y en S. Agustín

17:30 María C. DONADÍO MAGGI DE GANDOLFI (Buenos Aires) :
Patriotismo como factor de identidad cultural

Pausa-Café

18:30 Juan C. OSSANDÓN VALDÉS (Viña del Mar) :
Supremacía del Bien Común

19:00 José María BOETTO (Córdoba) :
El alma política y el alma del mundo en la doctrina filosófica ciceroniana

19:30 José A. CARRASCOSA FUENTES (San Juan) :
carrascosa-fuentes

20:00 Ana A. ESPÓSITO (Buenos Aires) :
La patria sólida y sociedad líquida


LA RESPONSABILIDAD HACIA EL “OTRO”: FUNDAMENTO DEL BIEN COMÚN.

El “bien común” dirá Santo Tomas, “es el objeto de un amor benevolente”. Posible en la Patria, vista desde lo hogareño. Esta es la responsabilidad de “una política de la cultura, donde el “otro” es visto como “amigo”, no en la urdimbre de simples intereses. El otro es amigo, según los designios y el sentido de una cultura, cuya alma es el amor”. (Monseñor Héctor Mandrioni).
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María del Carmen Fernandez

Es Profesora de Filosofía y Pedagogía. Egresada del Instituto Superior del Profesorado: Prof. Dr. Joaquín V. González, en 1969. Docente. Dedicada al estudio especulativo en Antropología Filosófica. Desde 1970. Participante y expositora en Congresos Internacionales de Filosofía Cristiana. Autora de diversas publicaciones.
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EL BIEN COMÚN EN S. TOMÁS DE AQUINO Y EN S. AGUSTÍN

La vida en sociedad es necesaria para el desarrollo de las posibilidades del hombre; para satisfacer sus necesidades físicas y espirituales. En la comunidad política, el hombre busca defender sus derechos y alcanzar las condiciones necesarias para su desarrollo y perfeccionamiento, que constituyen el bien común. Para ello, el gobierno debe establecer las condiciones para que se dé la armonía que conduce a la paz del pueblo; y garantizar los derechos de los ciudadanos mediante un orden justo, a fin de lograr el equilibrio necesario para que todos y cada uno obren moralmente bien. Para S. Tomás, el gobierno debe asegurar la paz interna de la comunidad mediante una legislación que respete la ley natural cuyo primer precepto es: “se debe obrar y perseguir el bien y evitar el mal”. Para asegurar los derechos esenciales de las personas y mantener el orden, es necesario que la autoridad política imponga ciertas obligaciones a los ciudadanos que pueden restringir su libertad pero garantizan el bien común. Éste sólo queda garantizado si los ciudadanos y el gobernante mismo son virtuosos. El bien particular es necesario para que se dé el bien común; y al mismo tiempo, el bien común es garantía del bien particular. A diferencia de S. Tomás, que considera al Estado como institución independiente, con una función positiva propia, para S. Agustín es una necesidad debida a la caída del hombre y debía estar subordinado a la Iglesia. Pero para ambos pensadores, justicia, amor y paz son los pilares sobre los cuales debe constituirse la sociedad perfecta, donde cada uno respete en los otros y en sí mismo la dignidad propia del ser humano. En ambos pensadores, el bien común tiene que ver con el orden social justo y con la paz que surge de éste.
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María Ethel Kollar

Es egresada de la Fac. de Filos. y L. de la UBA como Profesora (1976) y Lic. (1979) en Filosofía con Diploma de Honor. Premio Federación Argentina de Mujeres Universitarias al más alto promedio en UBA (1981). Actualmente, realizando Tesis de Doctorado en Filosofía en la UCA, tema: “La imposibilidad epistemológica de una bioética fundada en el consenso”, dirigida por la Dra. María L. Lukac de Stier. Antecedentes docentes: Profesora Asociada de Metodología de la Investigación Científica I y II, en instituciones nacionales y privadas. Profesora Adjunta, dedic. exclusiva ( cátedras: Filosofía y Pensamiento científico) en el CBC de la UBA. Profesora de Lógica del Inst. Superior del Profesorado Joaquín B. González. Profesora de Lógica del CONSUDEC. Principales trabajos realizados: “La bioética de la experimentación biomédica. Aplicabilidad de las reglas derivadas del principio de autonomía y del principio de beneficencia” (Proyecto de investigación, directora). “Salud humana y sanidad ambiental en perspectiva bioética. Fundamentación epistemológica y ética del desarrollo sustentable” (proyecto de investigación, directora). “El problema del lenguaje en la investigación científica”, Edit. Biblos, 2001 y 2003. “Antología de la verdad. El problema de la verdad a través de la Historia de la Filosofía”. “La función de la filosofía en el mundo actual”. “El infinito en el pensamiento filosófico”.”Las computadoras y el cerebro”, EUDEBA, cuadernillo. “Inteligencia artificial y educación”.
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PATRIOTISMO COMO FACTOR DE IDENTIDAD CULTURAL

La patria en su concepto y en su realidad existencial es un elemento central de la nación o de la nacionalidad de un pueblo, pues conjuga la vinculación de un pueblo por su nacimiento y origen, con su estado de plenitud, que es el sentido de pertenencia y la voluntad de autoafirmación frente a bienes comunes. Por ello es una comunidad espiritual, unificada por ideas, valores, formas de vida, usos y costumbres, espiritualmente comunes, compartidos, recibidos y trasmitidos, lo que da origen y compone su propia forma de vida cultural, es decir, su identidad cultural. El afianzamiento de la idiosincrasia de un pueblo requiere de la justicia social y del amor social y, cuando este amor o amistad es una disposición firme del pensamiento y la acción nacida de la preocupación por la patria y su bien, hablamos de patriotismo.
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Dra. María C. Donadío Maggi de Gandolfi

Es Doctora en Filosofía, Profesora Titular Ordinaria de Filosofía en la UCA (Facultad de Filosofía y Letras e Instituto de Bioética) e In¬vestigadora Principal del CONICET. Se ha dedicado particularmente a la filosofía práctica: ética, filosofía socio-política, filosofía del derecho y bioética. Ha desa¬rrollado una extensa carrera docente desde 1968 hasta la actualidad. Es Socia Ordinaria de la Pontificia Accademia di S. Tommaso d'Aquino; Miembro de Número de la Academia del Plata y de la Fundación Interamericana Ciencia y Vida. Es Secretaria de la Sociedad Tomista Argentina; Secretaria del Instituto de Bioética de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas; Miembro del Comité de Ética del CONICET. Está acreditada como especialista, evaluadora y asesora, en temas éticos y bioéticos, en varios organismos y es miembro del Consejo de Redacción de varias Revistas especializadas, nacionales e internacionales. Es au-tora de Amor y bien. Los problemas del amor. En Santo Tomás de Aquino; de Biodiversidad y Biotecnología. Reflexiones en bioética y de La función de la razón en la Ética y en la vida moral. Tiene más de ciento cincuenta publicaciones, en América y Europa. Es miembro de varias sociedades científicas dedicadas a la filosofía, al derecho o a la bioética.
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SUPREMACÍA DEL BIEN COMÚN

Es famosa la polémica suscitada por Charles de Konick al inicio de la segunda guerra mundial contra los personalistas que ponían a la persona por encima de la sociedad. Con abundantes citas del Angélico, De Koninck restablece la auténtica doctrina que establece la superioridad de la sociedad. Claro está que no se trata de la civil sino de la Iglesia, única sociedad que se orienta al bien común verdadero del hombre, al cual deben cooperar todos los restantes bienes comunes que se pueden conseguir en esta peregrinación, es decir, todas las sociedades inferiores. En esta ponencia el autor se refiere le punto central de la polémica recordado en el título y deja a los interesados el investigar los restantes aspectos de la misma. Concebir adecuadamente la primacía del bien común es la tarea más urgente a la que podemos ser invocados en la actualidad.
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Dr. Juan Carlos Ossandón Valdés

Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras (U. Complutense. Madrid, 1966). Ha enseñado en la Catholic University of Puerto Rico. Ponce (1967-1972); en la P. U. Católica de Chile; en la U. Santa María, Valparaíso; en la U. Metropolitana de Ciencias de la Educación, en la U. Gabriela Mistral; en la U. Adolfo Ibáñez, en la P. U. Católica de Valparaíso y en la U.N. Andrés Bello. Ha publicado: "Aprendiendo a Pensar" Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación Santiago. 1987. “San Agustín: La conversión de un intelectual”. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. 2002. “La Misa nueva de Pablo VI” Monasterio. Santiago. 2008. Ha escrito artículos en las revistas especializadas de Puerto Rico, Buenos Aires, Santiago de Chile, Valparaíso, Viña del Mar. Ha asistido a congresos y dictado conferencias a través de todo el territorio nacional y en el extranjero.
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EL ALMA POLÍTICA Y EL ALMA DEL MUNDO EN LA DOCTRINA FILOSÓFICA CICERONIANA

La reflexión política realizada por Cicerón en su discurso de defensa a Marco Marcelo se presenta al modo de síntesis perfecta por la cual, el pensamiento filosófico sostenido en la relectura del Timeo de Platón, obra de soporte de la descripción del alma política. En la obra en cuestión el orador romano presenta el alma del político al modo de una arquitectura proporcionada por la que se sostiene la vida de la República. Por otra parte, Santo Tomás de Aquino, heredero de la cultura clásica ubica, a la virtud en sí como causa final de toda vida política, en tanto supone la radicación de la naturaleza en el bien honesto y en la primacía del ser objetivo.
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José María Boetto

Profesor de Filosofía, Teología y Letras Clásicas. Alumno de las Carreras de Licenciatura en Filosofía y Letras Clásicas de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. Docente del Centro de Estudios San Alberto Magno de la ciudad de Córdoba. Miembro de la Sociedad Internacional Santo Tomás de Aquino.
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CARRASCOSA-FUENTES

Reflexionar sobre el papel del hombre como patriota es introducirnos a considerar la esencia misma del hombre como un ser social por naturaleza y las prerrogativas que dimanan de esta realidad. Por eso, esta exposición no quiere ser un simple comentario, sino una invitación a reflexionar sobre la esencia del patriotismo de manera que nos mueva a comprometernos con la letra que se escribe y que ahora se lee. Una de las características más sobresalientes que componen la noción de patria es el afectivo, que se traduce en el llamado sentimiento patriótico. Pero ¿En qué debe consistir este sentimiento que toda persona puede experimentar por su propia tierra? ¿Se reduce a un simple sentimiento? Creemos que va más allá de eso y que encierra una carga moral importante. Santo Tomás de Aquino nos guiará en esta intuición. El sentimiento patriota se refiere a un movimiento de la sensibilidad qué está regulado por la virtud de la piedad, que impulsa a la misma a que no se reduzca solamente a un hecho momentáneo o aislado, sino que posee una gran carga moral en cuanto que nos obliga a honrar a quienes componen como nosotros la patria para la consecución del bien común mediante la coherencia de vida y el cumplimiento de nuestras obligaciones. Este sentimiento de patria, animado por la virtud de la piedad, se forma o toma cuerpo cuando, en un territorio determinado, los diferentes pueblos que lo habitan construyen una nación, claramente distinguida, y reconocen la necesidad de tener un lazo estrecho para la defensa de los intereses comunes.
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José Antonio Carrascosa Fuentes

Es Profesor de Filosofía (2003), Licenciado en Filosofía (2008) y Diplomado en Estudios Patrísticos (2009) por la Universidad Católica de Cuyo. Profesor Asociado de la cátedra Ética General y Deontología Profesional de la carrera de Psicología y Titular en la carrera de Psicopedagogía. Profesor Titular Suplente de Antropología de la carrera de Psicología. Profesor Titular Interino de la cátedra Filosofía de la carrera Tecnicatura en Higiene y Seguridad en el Trabajo. Todas ellas en la Universidad Católica de Cuyo. Ha publicado como co-autor el libro “Fundamentos para una Ecuación en el amor” del Fondo Editorial de la Universidad Católica de Cuyo (2007) Además un artículo denominado “Historia de la Formación en Ciencias Sagradas en San Juan” como co-autor en Revista Cuadernos de la Universidad Católica de Cuyo. Ha participado expositor en el Congreso Educativo Provincial “Una educación de calidad para todos”. Es Coordinador de la Carrera “Profesorado en Ciencias Sagradas” del Instituto Superior de Formación Docente “Santa María” de la Universidad Católica de Cuyo y Director del CEFIP (Centro de Estudios Filosóficos de Investigación y Publicación “Fides et Ratio”) Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Católica de Cuyo.
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LA PATRIA SÓLIDA Y SOCIEDAD LÍQUIDA



Ana A. Espósito